Ante
la pregunta de un aficionado: "¿Están saliendo ya las
setas?", al menos por aquí, deberíamos interpretar
que se refiere a los populares nízcalos (Lactarius deliciosus,
principalmente), y ese hecho es fácil de entender ya que ofrecen
un gran interés gastronómico y económico. Pero no
son los nízcalos las únicas setas que pueden encontrarse,
existen otras muchas, entre ellas las socialmente poco considerada "setas
coprófilas".
Pero, ¿qué son los hongos coprófilos? En un sentido
amplio deberíamos entender que son aquellos que se desarrollan
sobre excrementos, principalmente de herbívoros y, aunque los hay
de muchos tipos diferentes, los más frecuentes son ascomicetos.
Vacas en semilibertad
(Jerez del Marquesado).
Su importancia radica en que desempeñan un papel fundamental en
la naturaleza, descomponiendo la celulosa y reintegrando los nutrientes
al suelo.
Más exactamente deberíamos distinguir entre:
- Hongos coprófilos en sentido estricto. Son los
que se generan a partir de esporas que han sido expulsadas juntamente
con los excrementos, y que por ello su ciclo vital está asociado
al del hebívoro en cuestión.
- Hongos subcoprófilos. Son los que se desarrollan
sobre excrementos, a partir de esporas que han liberado previamente unas
setas que viven en el entorno, y que utilizan el excremento como medio
idóneo para la germinación.
Por razones evidentes no se puede situar a los hongos coprófilos
entre aquellos que despiertan el interés popular ya que su hábitat
tan peculiar provoca un rechazo general. No obstante, e independientemente
de su interés ecológico, su observación no deja de
ser, como mínimo, curiosa. Incluso pueden presentarse estéticamente
atrayentes.
Los expuestos a continuación son todos basidiomicetos, por supuesto
no comestibles, y a veces incluso tóxicos.
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